Junio 27, 2005
Un Presidente antinuclear rodeado de países nucleares.
De todos es sabido que Francia genera más del 75% de su energía eléctrica por medio de centrales nucleares. Eso hace que España dependa en buena parte de este país en sus puntas de demanda. Esto supone a nuestro país un déficit en energía eléctrica bastante preocupante, a lo que hay que sumar que dependemos totalmente del exterior para generar nuestra propia electricidad(carbón, gas, fuel). Pero la cosa aún se puede poner peor.
Nos acabamos de enterar por el diario Expansión que Marruecos pondrá en marcha en septiembre su primer reactor nuclear. Será un reactor en pruebas de apenas 2.000 KW pero permitirá al país vecino avanzar en el dominio de esta tecnología y no sería raro que en pocos años construya varias centrales más potentes.
Pero es más, la propia Francia ha aprobado la construcción de otro reactor de nueva generación y el previsible que en los próximos años se aprueben más. Con esto la diferencia con el país vecino va a ser enorme y por tanto muy perjudicial para las empresas españolas y para la economía en general.
A todo esto también habría que sumar la creciente presión que la patronal portuguesa está ejerciendo al gobierno de este país para que se replanteé la negativa a la construcción de centrales nucleares por el alto precio que allí tiene la energía eléctrica. Si al final el gobierno luso entra en razón nos podremos encontrar que somos el único país que ha renunciado a la utilización de la energía nuclear. Con los grandes perjuicios que eso nos generaría.
Por supuesto que ZP sea antinuclear no quiere decir que todos los de su gobierno lo sean y ya salen algunos, como profesor Arriaga(ponente del Libro Blanco de la generación), apostando por la continuidad de las centrales nucleares que están actualmente en funcionamiento.
Por su puesto esto sólo serviría para prolongar la agonía porque con el aumento del consumo actual la generación que producen las centrales actuales ya no es suficiente. Es necesario empezar a plantearse la contrucción de nuevas centrales como están haciendo nuestros vecinos o España volverá a perder el tren del desarrollo y millones de españoles pagaran la estupidez de un presidente que no sabe de lo que habla. Del presiente más antinuclear del gobierno.
Además los ecologistas, a los que tanto gusta el consenso cientifico, podrían empezar a escuchar a los científicos, como por el ejemplo al director general del Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT), que acaba de afirmar que el 20 años se podrán transmutar, a sustancias no contaminantes, el 99 por ciento "o más" de los residuos radiactivos.
Esto traducido al lenguaje coloquial quiere decir que en 20 años único inconveniente de las centrales nucleares habrá desaparecido haciendo de esta energía, con una diferencia abismal, la más limpia y ecológica de todas las fuentes de energía, renovables incluidas.
Pero la estupidez se seguirá imponiendo. Eso seguro.
Comentarios
Oye Fernando, viendo algún artículo que ha aparecido recientemente sobre la desalación de agua en las zonas costeras. Tú que controlas bastante el tema eléctrico, podrías currarte un post analizando la viabilidad económica de la desalación con energía nuclear para el consumo e incluso para el riego de cultivos... ahí dejo la idea, que particularmente me parece bastante interesante, por si te apetece comentarlo.
¿Qué hay de cierto en que no hay uranio suficiente para generar electricidad si se generaliza al nuclear?
Mirar la noticia del economist:
Botched energy liberalisation could kill an aluminium plant
A POKER game this week over the future of Hamburger Aluminium-Werk (HAW) has highlighted the weakness of Germany's half-baked energy liberalisation. The three owners of HAW, an energy-hungry smelter, have decided to close it by the end of this year if it cannot get cheaper electricity. Last week, HEW, a local power firm owned by Vattenfall of Sweden, offered a lower price which, it said, was the best it could do. “We'll be the first aluminium plant to close in Europe,” lamented Hans-Christof Wrigge, the boss of HAW.
The problem, all agree, is rocketing energy prices, more marked in Germany than in the rest of Europe and beyond. Higher oil prices have been abetted by under-capacity, tough green laws on renewable energy, the phase-out of nuclear power and a transmission grid unable to cope with the biggest collection of wind farms in the world. All this is combined with imperfect price competition: the market is dominated by four major producers, two of which also control a large part of the grid. Setting up a European Energy Exchange (EEX) in Leipzig was a nice idea, but producers have an information advantage and liquidity is scarce.
A new energy bill, agreed last week and likely to be passed on July 1st, should improve competition on the grid. But German energy policy has generally been influenced by many interest groups rather than the national interest, says Berthold Hannes of A.T. Kearney, a consultancy.
Spot power prices on the EEX have risen, somewhat inexplicably, from around €25 ($27) per mega-watt hour in January 2003 to over €40. Discounts for big users are tiny because of the heavy extra costs imposed by the government to subsidise renewable energy sources (due to provide 20% of capacity by 2020) and to reduce the life of nuclear power plants to 32 years (from 50 years). Big producers and grid owners are having to invest billions more to accommodate these two factors.
The likely election of a conservative government in September has given the nuclear lobby fresh hope. Angela Merkel, the favourite to be chancellor, has hinted at lengthening the life of nuclear plants. But building new plants will probably remain unacceptable to the German public.
That leaves Germany facing a long-term capacity shortage that will not be solved by renewable energy. Dena, a government-sponsored energy think-tank, calculates that wind-power will replace only 6% of Germany's conventional energy needs. Meanwhile, power companies such as Vattenfall Europe are working on developing cleaner thermal plants.
None of which will come in time to save the Hamburg smelter, though HEW and Norsk Hydro, which owns one-third of HAW, may yet cut a deal. HEW is owned by Vattenfall which produces power in Scandinavia, as does Norsk Hydro. An energy swap contract that would supply power to HAW at Scandinavian rather than German prices (closer to €30 per mega-watt hour than €40) may be agreed. That would only underline the inefficiency of Germany's energy market.
Mi nombre es Harry Moroz y trabajo para el Hispanic American Center for Economic Research (HACER) asociado con Atlas Economic Research Foundation, en Washington D.C. La meta de HACER es la promoción del estudio de asuntos relacionados tanto con los hispanos que viven en Estados Unidos como la problemática política y económica en sus países de origen, con una perspectiva que remarca la importancia del respeto de la libertad personal y económica, la responsabilidad individual y un gobierno limitado.
Puesto que nuestras organizaciones comparten valores y entienden la importancia de la libertad, hemos agregado un link en nuestra página Web (http://www.hacer.org) a la de El Príncipe. Nos interesa ahora que agregue un link a nuestra página en la suya. Por favor, contácteme si tuviese alguna pregunta.
Harry Moroz
Je, Fernando, seguro.
Cuando la dependencia energética del exterior sea asfixiante, nos dirán que los "de antes" se habían equivocado, como siempre.