Diciembre 18, 2005

Fuego argumental por saturación.

Me parece interesante analizar lo que podríamos denominar "fuego argumental por saturación" que se usa mucho en la "lucha dialéctica" que se llevan los progres más concienciados contra los derechistas malvados. Tiene la virtud de consistir en una sarta de tonterías, falsedades y puntos equivocados fáciles de encadenar y de proferir pero a los que cuesta muchas palabras contestar. Así, mientras el atribulado derechista intenta desmentir un punto, el luchador se sonríe porque el tiempo se acaba y todo lo demás "ahí queda dicho". Así, moralmente queda por encima del miserable rival político porque lo principal, sus infinitas ansias de justicia universal, no quedan deslucidas por la realidad.

Tomo como muestra representativa un trozo de comentario a una entrada de esta red agitativa neocón, ultraconservadora y neoliberal. Contiene la mayoría de los latiguillos de diseño que se suelen emplear cuando se habla de manifestaciones callejeras:

Pero luego hay otras cosas en el mundo por las que preocuparse... Ahora os pongo una lista de las cosas por las cuales NO se manifiesta el PP (ni la Iglesia española):
- Hambre, guerra, pobreza, dictaduras, explotación laboral, discriminación de la mujer, precio del petróleo, agresión del medio ambiente, violencia de género, pena de muerte, torturas, etc.

Antes de nada decir que el "antídoto" al "fuego por saturación" es muy sencillo en el "cuerpo a cuerpo". Basta con decir lo que he escrito al principio, que es una sarta de tonterías, pero añadiendo que es un abuso meter cincuenta temas diferentes cuando el tiempo es limitado, que no hay que abusar de la gente, ni de su paciencia ni de sus capacidades oratorias. O sea, poner en evidencia que se trata de mera estrategia, algo tramposa, lo que neutraliza en parte la pretensión de superioridad moral. Sin embargo, en un medio como Internet, sí se puede ir punto por punto.

- La derecha no cree que la solución del hambre en el mundo tenga un responsable o responsables perfectamente identificados, de manera que manifestarse contra el mismísimo hambre es como hacerlo contra la mala suerte: pues muy bien, pues vale, pues me alegro, no eres partidario. Pues yo tampoco, oiga. Sim embargo, nadie se manifiesta en realidad contra el hambre como tal sino contra colectivos, instituciones o gentes a los que hacen responsables de este. O a favor de colectivos, instituciones o gentes que creen que podrán solucionar el problema. Y ahí se acaban las buenas intenciones del izquierdista porque es normalmente muy dudoso que la reivindicación concreta esté libre de de objeciones. Por ejemplo, son célebres las manis con violencia contra el FMI y demás malvadísimas instituciones, contra las que se arremete entre otras cosas porque se las hace en cierta medida responsables del hambre del mundo. Aquí entramos en lo que se proclama hasta aburrir entre los liberales, que los que claman contra el hambre proponen medidas que lo fomentan, como el preteccionismo y el control excesivo por parte del estado.

- Contra la guerra estamos todos, claro. Pero también contra la dictadura. De nuevo estamos en que nadie se manifiesta contra la guerra como tal. Sí, lo proclaman, pero no es cierto puesto que hay guerras concretas que excitan el afán de paz y otras la indiferencia. Pero sólo se añade la mentira a la estupidez. Mucha gente, sobre todo en la derecha, cree que no se gana nada manifestándose contra una guerra que derrota a un tirano, ni siquiera los partidarios de no llevar a cabo esa guerra.

- A lo de la pobreza se le aplica punto por punto lo dicho sobre el hambre. Podemos añadir que mucha gente, en la derecha y la izquierda, cree que la caridad individual es mejor que la manifestación callejera para incitar a los poderes públicos a que actúen. En concreto, piensan que la cosa esa de 0,7% es inútil o directamente contraproducente.

- Contra las dictaduras sí se manifiesta la derecha. Estamos frente a una trola metida de rondón en este manifiesto de buenas intenciones. Sin hacerlo masivamente, se manifiesta bastante más que la izquierda, que ha preferido la vía institucional para vengarse o algo así de dictadores fuera del poder. Ni que decir tiene que ni se manifiestan contra Castro ni contra la dictadura iraní. Pocos en la derecha se manifiestan contra esas dictaduras, en efecto, pero en la izquierda se las llega a apoyar, demasiadas veces de manera descarada.

-En el asunto de la explotación laboral estamos como con el hambre y la pobreza, que partimos de supuestos básicos absolutamente incompatibles. Normalmente la gente que cree necesario manifestarse contra la explotación laboral suele tener una definición de "explotación" muy restrictiva y arrojadiza. Hablando con ellos te reconocen que cualquier asalariado está explotado. Es un resabio marxista de extremistas bastante desquiciados.

-No he visto a nadie que se manifieste por el precio del petróleo, ni de izquierdas ni de derechas. Quejarse se quejan todos ¡como no! aunque las soluciones propuestas frente este problema van desde la rabiosa intervención estatal a la simple y llana consideración de que no hay problema con que los precios suban cuando sube la demanda. En cualquier caso vemos con claridad que decir que la derecha no se manifiesta contra la subida del precio del petróleo es una combinacion de tontería rídícula y de la falsedad implícita de que la izquierda sí se manifiesta.

-Es más complicado el tema de la agresión contra el medio ambiente. Aquí sí que ha habido movilizaciones concretas de la izquierda contra empresas contaminantes. Con aciertos y errores, es decir, contra empresas que contaminaban y contra otras que no. Por otra parte, a la gente no le gusta la contaminación, ni a los de derechas ni a los de izquierdas, así que hay que buscar la diferencia en lo de siempre, en qué consideran como solución, si el intervencionismo o el mercado. Si es el mercado el que facilitará la mejora de la producción en el sentido de contaminar menos, las manifestaciones no tendrán que ser en contra de la contaminación sino a favor del libre mercado.

-En el asunto de la violencia de género entramos en la consigna política directa, en el tema candente y efímero: la izquierda lo trata como un problema aislado solucionable gracias a las leyes del PSOE (y el PP, todo sea dicho, que votó a favor de la dichosa ley). El problema de la derecha aquí sería su maldad intrínseca: es orwellianamente evidente para el progre que el tema está aislado del de la violencia en general, así que si el derechista no está de acuerdo con él es por obstinada maldad. Lo cierto es que la mal llamada violencia de género puede entenderse como un problema de represion legal. De hecho, legislar sobre casos concretos de violencia doméstica de hombres cobre mujers mientras se mantiene un código penal chapucero y que pone en lo más alto la "reinserción", es la mejor manera de equivocar el problema, produciendo culpables donde no los hay y posponiendo mejores reformas del propio código penal.

-No sé a qué viene lo de manifestarse contra la pena de muerte hablando de España. Aquí no la hay y no se manifiesta nadie contra ella. En un asunto sobre las manifestaciones que se hacen o dejan de hacer se nos desliza un tema de opinión sobre la pena de muerte. Implícitamente sobre la pena de muerte en EE.UU. No deja de ser el truco más tramposo de todos los que se emplean en el "fuego argumental por saturación". Aún así, es el punto que tiene más sustancia porque es dudosísimo que la gente de izquierdas difiera mucho de la gente de derechas. Sí, los más concienciados en la izquierda se oponen radicalmente a la pena de muerte, pero está por ver que los simpatizantes o simples votantes de izquierda difieran mucho de los de derecha: encontraremos a muchos en contra y muchos a favor de la pena de muerte para asesinatos.

-Contra las torturas está todo el mundo. Supongo que habrá mucha gente en la derecha que le encantaría manifestarse contra la tortura codo con codo con la gente de la izquierda, pero se deben desanimar bastante cuando comprenden que la gente de izquierdas acude a la convocatoria contra las torturas perpetradas por soldados yanquis y se queda en casa contra las perpetradas por la dictadura castrista.

Esto es lo que da de sí la estrategia del "fuego argumental por saturación", que no son granadas sino como mucho bengalas para quedar moralmente por encima del pardillo que acepte ese juego.

Esta es la variante "de las manis que la derecha no hace". Una versión más insidiosa es la de "los temas que la derecha no reivindica". Es casi lo mismo pero con el "prologo" de "la derecha no lucha contra...", añadiendo casi todas las cosas que he analizado y alguna falsedad y estupidez más, como por ejemplo el malvado capitalismo que está arruinando a África o la teoría de que la prosperidad de occidente es debida a la pobreza edl tercer mundo.

Es lo que hay en la izquierda.

Escrito por Dodgson en: Diciembre 18, 2005 12:14 PM | TrackBack

Comentarios

Un comentario respecto a la pena de muerte y las torturas. Conozco muchos de izquierdas que, aun hoy, justifican los GAL. Enfrentados al HECHO de que Garcia Goena no era etarrra ni de lejos, sino un simple objetor de conciencia, o bien cambian de tema o, los mas descarados, dicen aquello de "en todas las guerras hay bajas".

Es un elemento interesante este a analizar. Permíteme primero una anécdota personal: en una cena navideña, con unos familiares lejanos, surgió el tema GAL. Eran mediados de los 90. Yo me manifesté en contra de los escuadrones de la muerte, por principios, porque matan a inocentes, porque rompen el estado de derecho, porque roban. En definitiva porque son inmorales. Y argumente algo mas: Un comando de los GAL entro en un bar y ametralló a presuntos etarras, hiriendo a dos niños menores de edad. Por relaciones familiares, he estado con mis hijos en Tafalla (Navarra) en bares donde habían batasunos y donde, incluso, es posible que hubiera algun etarra. Uno de esos comandos de "heroes" podría haber llegado alli y repetir esa acción, hiriendo a mis hijos. Es decir, no solo hay un tema de principios, hay un tema de sensatez, de autodefensa. Y en ese entorno, un socialista de 60 años, ante esa pregunta mia me dijo lo de "en todas las guerras hay bajas". Y lo hizo mirandome a la cara, no creas que de refilón o con ningun tipo de vergüenza.

Hoy, de nuevo, vemos como ya no quieren saber quien mató a 192 compatriotas. Los que, como minimo, no fueron capaces de impedirlo han sido ascendidos. IM...PEZIONANTE.

Hoy vemos como nos horroriza que hayan matado a un señor en los USA despues de 24 años; pero nos es indiferente que maten gente en Cuba sin posibilidad de apelación. O en Corea, o en China o en Iran, o en...

Siendo como soy contrario a la pena de muerte (fundamentelmente por razones de nuestra falibilidad y, no menos, por nuestro lado oscuro) no creo que sean comparables las opciones de ese ciudadano USA que ha tenido 24 años para apelar, demostrar su inocencia y movilizar ONG y actores holywoodienses con las opciones de aquellos 3 cubanos que hace poco fueron "ejecutados" o con aquellos dos homosexuales iranies a los que vimos colgar de una grua. No es lo mismo. Ni las opciones ni los crimenes de los que se les acusaba.

Porque cuando la izquierda lo iguala, lo hace para legitimar SUS crimenes. Igual que cuando veo a cierta familiar mia, profesora, igualar el consumo de drogas en el colegio con el uso del movil. Esto ñultimo es ASI, tal cual lo cuento. Dice que ambas son adicciones y que las nuevas, por moda, son mas peligrosas.

La izquierda no esta contra la pena de muerte. La izquierda no esta contra la tortura. Esta contra lo que no hacen los suyos. Punto.

Por eso son tan amigos de los ayatolases: comparten el odio a la libertad. Luego ya encontraran el tiempo para matarse entre ellos.

Dicho sea con el permiso de Gotzone Mora y otros que se declaran socialistas y a los que admiro por su defensa de la libertad y por su coherencia y dignidad personal.

Por lo demas, me ha gustado mucho el post. Saludos.

Enviado por Goyathlay en: Diciembre 18, 2005 6:28 PM

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