Enero 19, 2006
Modelos de juventud.
Del artículo de Minuto digital sobre el modelo de juventud en la televisión:
La televisión, como principal medio de conformación social de nuestros tiempos juega un papel predominante a la hora de fijar los modelos de comportamiento y pensamiento de nuestra juventud. Su total dominio por parte de la izquierda y los colectivos “progresistas”, ya sea en el accionariado de los canales o de las productoras impide que exista una pluralidad en los mensajes e iconos que se transmiten a esa juventud.
No estoy de acuerdo con que la televisión sea el principal medio de conformación social. Ni muchísimo menos. De hecho, están por delante en importancia, por este orden, la familia y la escuela. Pero estoy de acuerdo con la idea implícita (luego desarrollada en el artículo) que los de izquierdas pretenden usarla para conformar a toda la sociedad, en la medida de lo posible, a sus valores. La televisión y cualquier medio a su alcance y cada día más en la medida que les dejen las familias y el ciudadano en general.
Lo que conviene recalcar es que es una operación deliberada. Conviene decirlo porque, a diferencia de los medios de derechas, los de izquierdas no nos lo dicen, mejor dicho, nos dicen lo contrario. No considero excesiva la generalización. Y es que no hay mejor manera de entrarle a la gente, distraída en sus ocupaciones diarias, que dar a entender con habilidad que los modelos de vida y costumbres que se presentan como apetecibles son los únicos posibles. Para ello hay que negar lo evidente y lo evidente es que los medios, todos, tienen líneas editoriales. Es una trola inmensa, magnífica, pero piensen en la colosal trola de las bondades de la URSS. De hecho, este ebuste es una variante de un tema viejo en el discurso de izquierdas: lo divulgado en ciertos medios se hace desde la simple objetividad y/o imparcialidad, que sean de izquierdas todos los tan apeteciblemente así etiquetados es, digamos, algo a meditar con posterioridad, cuando uno esté ya convencido de esa objetividad y/o imparcialidad. Donde más evidente se hace esto último es en el ámbito de la educación, dicho sea de paso.
Las líneas editoriales implican también asuntos aparentemente más frívolos como el que nos ocupa. Hay información, falsa o verdadera, cuando se presenta un modelo de vida como apetecible.
Viene todo esto al hilo de que en Cataluña, a mi juicio, se está haciendo una operación así de manera masiva, debido al consenso general nacionalista. Están presentando ante la sociedad como apetecible lo que es literalmente un diseño de publicistas, con su versión "chico" y su versión de "chica". Me van a perdonar ustedes ahora que no lo describa porque mis habilidades como estilista son muy limitadas y no sabría pintar con palabras el cuadro de ese joven nacionalista-guay. Me justificaré animándoles a que se acerquen a los medios nacionalistas y lo contemplen ustedes y diciendo que tampoco hace falta ser modista para saber en casos lo suficientemente claros si un vestidito está o deja de estar acorde a la moda de este año. Sépanlo ustedes de primera mano, vayan, vayan los que tengan la tele por satélite. El idioma no es un problema, créanme.
Lo que sí puedo comentar es que, a diferencia que en el resto de España, en Cataluña la derecha no está dando absolutamente ninguna batalla. Están tan ocupados con su queridisimo idioma catalán para "viure en català", su autogobierno y su perpetuo victimismo que no tienen tiempo para denunciar o contrapesar o, simplemente, describir el tipo de juventud que quiere imponer el nacionalsocialismo en Cataluña. Porque, eso sí, el modelo de joven que proponen las teles públicas catalanas es progre a matar. Lo único que tiene de la derecha catalana es su nacionalismo y este es llevado por el progrerío catalán hasta la enfermedad moral. Vean, pues, los modelos de joven que nos ofrecen las televisiones catalanas como un síntoma de algo letal para una sociedad: la deserción absoluta de una parte de esa sociedad a la hora de defender sus valores. Lo que pone la tele no tiene tanta importancia, lo que hacen ellos sí. El modelo de joven que presentan es demasiado artificial como para que tenga éxito, pero puede tener influencia en donde menos se quiere que la tenga en la medida que no se le responda con al realidad a quien presenta ese modelo.
¿Que nos quejábamos de la derecha Maricomplejines española? La de Cataluña le da lecciones, y le sirve de maestro desde el más tradicional de los "botiguers" hasta el más moderno ejecutivo. No hay que dejarse engañar por las palabras desafiantes y la arrogancia de los líderes políticos de la derecha nacionalista. Un nacionalista de derechas, delante de un progre catalán, guarda un silencio sepulcral, es todo él pasmo ante la superioridad moral que tiene delante. Y eso hay que verlo en acción porque si no uno no se lo cree: cuando ven que coinciden con el progre sobre la banderita de barras y alguna parida más se ponen contentos como si fuera día de fiesta. Ahí se dejan quitar hasta la pluma estilográfica, por no decir otra cosa más delicada.
En Cataluña triunfa el nacionalsocialismo porque le da la real gana a la derecha.