Agosto 9, 2006

Las letras están venciendo.

Ha salido otro presunto montaje como colofón, de momento, de la serie de embustes de la propaganda terrorista y proterrorista. Parecía que un muerto era en realidad alguien actuando (es un clásico de la propaganda terrorista, muy socorrido). Pero no, el muerto estaba bien muerto. Era el rigor mortis el que lo había dejado en esa extraña postura. Se ve con claridad porque hay más fotos del lugar. Merece la pena verlas porque ponen en evidencia el exhibicionismo de esa gente (no sé quién, pero no tengo muchas dudas de que son gente muy cercana a los terroristas).

Este "fallo" (he enlazado la rectificación) es demostración palmaria de la derrota de los propagandistas: todo es sospechoso. Todo, y añado que con toda la legitimidad del mundo. Han mentido mucho con un tema muy grave y la obligación es escrutarlo todo. Muchos de los que nos felicitamos de que se haya destapado el entramado de falsificaciones no estamos en la propaganda, así que no tiene la más mínima importancia rectificar todo lo que haya que rectificar si por el camino nos equivocamos.

Así que pregunto cuál es la masacre de Qaná y, sobre todo, quién es responsable. Las fuentes de información están absolutamente contaminadas, recordemos que por pura necesidad ya se está poniendo en duda todo. Es decir, está claro que el muerto lo está, pero ¿qué confianza tenemos de que el pie de foto es correcto? bien puede ser como en otros montajes, que ponen como actuales sucesos antiguos. O algo más siniestro.

De esto, los progres españoles no se van a salir gratis. El penúltimo o antepenúltimo, no lo sé, escándalo sonado destapado por la blogosfera, el de Dan Rather durante la campaña por la presidencia de EE.UU., dejó indemne a la izquierda española. Era un asunto lejano por mucho que la izquierda caviar apostara por Kerry. Este es diferente porque el anormal de zETAp ha apostado muy fuerte por los terroristas: cuando se puso la pañoleta, las declaraciones estúpidas contra Israel como principio de una colección de estupideces y meteduras de pata diplomáticas que han acabado con Moratinos yendo a Siria a hacer el cretino. El tonto de la Moncloa ha olido que estaba en marcha algo de su especialidad, la trola propagandística, y se ha lanzado. La tontería consiste en que se cree que en todos los lados pasa como en España, que las réplicas pueden ahogarse con la amenaza y el control de los medios de comunicación. A diferencia de lo que pasa en España con el 11-M, los que se han enfrascado en el asunto han tenido un eco amplio y han tocado la reputación de una empresa como Reuters (mejor dicho, han puesto en evidencia sus malas prácticas). Como digo, ha apostado fuerte y le ha salido mal, sólo hay que ver la blogosfera progre, que combina los balbuceos con los exabruptos. Estaremos recordándoles esto a los izquierdistas durante mucho tiempo. Con todo el derecho y porque estos jueguecitos de la propaganda sectaria al final tienen consecuencias graves para todos.

Escrito por Dodgson en: Agosto 9, 2006 5:37 PM | TrackBack