Agosto 29, 2006
La izquierda se ríe de sí misma sin saberlo
Es curioso cómo los más queridos dogmas de la ingeniería social de la izquierda se da de bofetadas con la síntesis neodarwinista. Me alejé más todavía de la izquierda cuando vi la esencial estupidez a la hora de reconocer, ya no su base ideológica, sino su propia historia. La idea explícita de "hombre nuevo" comunista y la implícita de la infinita moldeablidad de la naturaleza humana de la izquierda progre son perfectamente incompatibles con la actual teoría de las especies.
Sin emabrgo, ahora toca teoría de la evolución "a tope", es decir, toca que el rebaño padezca amnesia y se ría de la derecha acusandola de cosas que no hace o incluso que es la propia izquierda la que perpetra. Toca rectificar como suelen, enredando con embustes. Hay un libro de Gould "La falsa medida del hombre", que da un repaso demoledor a las teorías delirantes que han castigado a la humanidad de la mano de políticas criminales. A Gould, sin embargo, se le olvida explicitar que muchas de esas teorías tienen su base en concepciones antropológicas típicamente de izquierdas, las que fundamentan su vocación de ingenieros sociales. Yo no me olvidé cuando leí el libro, desde luego. Las teorías más dañinas no lo eran por ser la más delirantes sino por ser las que tenían seguidores más estatistas (y exitosos en su estatismo, claro está). Los progres deberían sospechar que esa historia es su historia, la de sus diseños y sus esfuerzos para transformar al hombre desde el poder del estado. Mejor dicho, algunos progres lo sospechan o lo saben y se aplican en envenenar el debate. Con esta idea les recomiendo su lectura como un recorrido histórico por la ingeniería social en cuanto inspirada en el ámbito de la biología.
Casteleiro nos pone en la pista de algunas derivaciones curiosas de la desmemoria sectaria del rebaño progre. Esta vez se les nota el fracaso tanto que hasta puede verse en los comentarios de una conocida página-Estercolero que Casteleiro enlaza. Allí pueden observarse en directo los esfuerzos de los menos estúpidos de los de la secta por desviar el tema de la entrada, probablemente espoleados por las afirmaciones ridículas de las ovejas de cuarta, mal pastoreadas por el "seleccionador" de temas para el odio. En fin, pueden pasarse a verlo en vivo si no les importa el hedor.
Pero lo importante es que Casteleiro da con una idea clave. Aquí:
De manera que las facultades que constituyen la naturaleza humana muestran una variación cuantitativa, aunque su diseño fundamental sea universal. Algo que la izquierda no puede negar si quiere parecer moderna y distanciarse del involucionismo papal, pese a que pone en un brete a su dogma más querido; la izquierda revolucionaria no puede prescindir de la igualdad.
A mi juicio es interesante matizar un par de cosas.
Es verdad que a la iglesia le pasa con la evolución lo mismo que a la izquierda con la igualdad. Así, es correcto:
Pese al multiculturalismo rampante que defiende la izquierda y tambien la derecha politicamente correcta, es un hecho, creo yo, que diversidad e igualdad no son sinónimos. Creo que la izquierda se siente incómoda en este terreno porque le pasa con la Igualdad lo mismo que a la iglesia de Benedicto XVI con el Creacionismo.
Primero, el problema con la igualdad para la izquierda es que las diferencias marcadas por los genes son demasiado importantes para que se las vea con éxito su idea de la gran moldeablidad humana.
Además, hay una diferencia importante de actitud frente a la incomodidad. La izquierda la niega, la iglesia se enfrenta a ella. La izquierda usa la amnesia y la tinta de calamar, la Iglesia hace debates (hasta el punto que sus críticos lo tienen extraordinariamente fácil a la hora de encontrar los puntos más polémicos; con la izquierda pasa al revés, los puntos polémicos flotan sobre el debate a costa de "lo que sea", principalmente y la mayoría de las veces de la mínima coherencia.)