Septiembre 11, 2006
Fachas no.
Una explicación certera del fenómeno de los comentarios imposibles en cierta parte de la blogosfera, se la recomiendo:
¿No se han dado cuenta del entusiasmo con que practican la censura en los blogs izquierdistas?
[...]
Toda generalización conlleva una cierta injusticia pero es legítimo preguntarse el porqué de algo que ocurre tan a menudo. Y para ser franco, he decir que antes que un intento de silenciar el argumento de los rivales ideológicos se encuentra, más bien, una incontrolable antipatía, un auténtico odio.
En lo único que no estoy de acuerdo es en que sea censura. Siguiendo el acertado análisis del autor, la mejor descripción es que es una manera como tantas de llevar los propios asuntos, de administrar lo que, esta vez sí, es suyo y de nadie más. Nada de censura sino que en su casa no entras, facha.
Me fastidia mucho acudir a la psicología para explicar algo políticamente relevante -estos tiparracos de la zurda son el equipo de comisarios de tercera tan útiles al zapaterismo- así que cuando alguien lo hace por mi hay se lo agradezco. Créanme, ideológicamente no hay absolutamente nada más que la obedicencia ciega al poder y el hacer tragar a los demás "como sea", el único análisis posible sobre lo que sostiene esa gente es el psicológico y, tal vez, el histórico.