Noviembre 18, 2006
Elitistas
Durante los años de implantación de la LOGSE, "elitistas" era la etiqueta para demonizar preferida por los que perpetraban ese asalto al sentido común. La consigna en positivo era la de "igualdad", que quiere decir igualitarismo, o sea, todos iguales en todo. Semejante calificativo fue en su día un éxito. Sorprendentemente soltar un "elitista" a tiempo amedrentaba a los enseñantes díscolos lo suficiente como para callarlos durante una larga temporada. Un profesor podía ser elitista por dos razones, por pretender que las notas clasificaban a los alumnos por el grado de asimilación de los conocimientos o por pretender que los conocimientos de los profesores constituyen una clasificación natural entre estos, es decir, que hay una diferencia entre maestros, profesores de secundaria y profesores universitarios.
Hoy ya no les funciona tanto, por diversas causas.
El "todos iguales" ha acabado, como siempre que se ponen en marcha políticas igualitaristas, en discriminación pura y dura bajo otra etiqueta, la de "discriminación positiva". Como muchos alumnos fracasan inevitablemente, los recursos educativos (horas de profesor, profesorado especializado, instalaciones y materiales) se emplean abundantemente con cierto tipo de alumnos. Algunas veces con los que más lo necesitan, pero en general con los que peores notas sacan, con los más díscolos y con los más vagos, que no es lo mismo ni muchísimo menos. Cosas de querer igualar lo que no se puede igualar, como era de esperar. Dentro de ciertos límites de sentido común, en principio no está mal dar más recursos a quien lo necesita, pero el criterio de necesidad está puesto en términos de igualdad de resultados, no de aprendizaje o aprovechamiento. Esto es palmario y ha supuesto un duro golpe a la antaño demoledora maza de "elitista". No se puede hacer culpable de lesa igualdad con tanta facilidad a quien denuncia el despilfarro de recursos de todos.
Lo más demoledor contra el castigo verbal que sirve de puntal al igualitarismo progre de la LOGSE es que se pone cada día más en evidencia que los que más lo merecen son los que más lo usaban. Los elitistas, y de la peor especie, son los que se dedican a la ingeniería social para "transformar la sociedad", los que implantaron la LOGSE, tanto lo que lo hicieron en grado de "cerebros" como en grado de colaboradores necesarios. Porque el paternalismo de la ley es patente. El engaño "por nuestro bien" (es decir, mentir sin el más mínimo cargo de conciencia) al que vienen sometiendo a padres y alumnos es paternalismo fascista. A los padres se les ha mentido desde el principio, a los de alumnos trabajadores y de inteligencia normal, al decirles que su hijo aprendería lo mismo que con el BUP; a los de alumnos que tienen dificultades pero buenas costumbres, que aprenderían casi lo mismo que los demás; a los de alumnos bordes, diciéndoles que a pesar de todo estarán mejor en el aula que en "la calle". El profesorado entero tiene que mentir porque ellos saben qué es lo mejor para el ciudadano y sus hijos aunque no alcancen estos a ver por qué. Pero tras años de engaño ya hay mucha gente seriamente perjudicada que nota que lo que han hecho con ellos es ejercer el poder por sus intereses o sus neurastenias.
Por último, ahora los entusiastas de la LOGSE ya han acaparado puestos de utilidad dudosísima y clarísima influencia en el organigrama de los centros. Han mantenido una apariencia de "todos iguales" dentro del profesorado, pero es más difícil ya sostener lo contrario de lo que la realidad presenta cuando hay cuestiones económicas por en medio.
Que el latiguillo ya no funciones tan bien no quiere decir que no funcione en absoluto. Siempre hay distraídos a quienes se puede engañar y aprovechados a los que puede ayudar en su promoción.
El igualitarismo está en crisis y la menguante eficacia del "elitistas" es, a mi juicio, un indicador perfecto de esta. ¿Qué les queda a los de la LOGSE? Ya lo he insinuado, les queda el poder y capacidad de influencia que han acumulado. A los políticos les sigue pareciendo estupendo un sistema para pastorear a la gente que ha dado los frutos, tras años de implantación, de que los pastoreados son incapaces de criticar con eficacia o incluso de percibir como perjudicial.
EXACTO
Yo he escrito un articulo sobre este tema de la educación pública que va por el mismo camino pero es más contundente.
Si me pudieran indicar una direccion se lo mandaría.
Considero que es muy interesante sobre todo porque es una visión desde dentro del sistema, puesto que tengo 18 años y estoy en primero de Derecho y ADE y, en definitiva, soy un producto de la LOGSE.
Si me facilitan una dirección se lo enviaré.
En caso de que no lo hagan lo publicaré como un comentario sobre articulo.
Muchas gracias