13 de Marzo 2008

Nacionalismo español

Es difícil decir que eres español y que un proyecto nacional español es deseable y que no te consideren nacionalista. Los nacionalistas, sin duda, se lo creen. Es falso. Jamás podría yo, como ellos, formar parte de una minoría contumaz empeñada en "construir una nación". La clave está en ser minoría o no serlo. Un proyecto común necesita de bastante más que un grupo numeroso pero minoritario o muy minoritario de gente decidida que se cree en posesión de una verdad metafísica sobre una nación ideal.

Pues bien, de alguna manera yo me encuentro como minoría respecto de España. Mi idea de una nación ni siquiera pasa por que una mayoría se sientan de un país, España. La inmensa mayoría en España y una grandísima mayoría en Cataluña se sienten españoles. ¡Darían los dos ojos los nacionalistas catalanes por tener la mitad de lo que yo tengo! Pero, sin tener en realidad una alternativa, una mayoría muy grande de los catalanes le es indiferente su país. Han preferido el sectarismo y votar a un partido ya abiertamente independentista que irse a la abstención o votar al PP o a Ciudadanos o a UPyD. Saben perfectamente todos ellos que el proyecto de ese partido pasa por más desprecio a la idea de España, más de arrebatarles la educación de sus hijos (no sólo con el tema del idioma), más de deteriorar los vínculos afectivos de la gente con sus compatriotas de fuera de Cataluña. Esto lo saben y lo ignoran. Han preferido el sectarismo.

En esas circunstancias yo no quiero un país. No quiero ser ciudadano de segunda. Acumulan los nacionalistas cada día más poder y el votante socialista (no sólo él, pero desde luego él) es un ciudadano de segunda al que arrebatan una educación adecuada para sus hijos, dinero a raudales para gastar en proyectos directamente contra ellos y, sobre todo, desprecio por ser españoles, desprecio por el indudable sentimiento que tienen de ser españoles.

Una mayoría social como esta es inútil para construir un proyecto común de ningún tipo. Creo que de esto sólo puede salir una cochambre de país. Así las cosas, que se los quede la República Catalana. Que se queden con esos millones de personas que tampoco tienen mucha idea de qué coj. quieren estos nacionalistas catalanes aparte de mandar, mandar y mandar. No creen que haya un proyecto común sino "gente que manda". Pues que se los queden.

Esa es la diferencia entre ser patriota y ser nacionalista. Si el sectarismo pasa por encima de la patria, no quiero esa patria.

En el resto de España las cosas están empezando a ser así ya. La desafección es importante ya. En Aragón han logrado sacar tajada con el agua de un río que les importa un pimiento a quienes no tienen otra relación con él que verlo algunos días pasar por debajo del puente. Les molesta que el agua se vaya a otros lugares de España, por ejemplo a Murcia, "que es del PP". Muchísimos de los que se quejan del trasvase jamás han perdido un minuto pensando otra cosa que el agua del río va al mar. Les dicen que el agua se la quieren llevar peperos y sienten que se la roban. Qué fácilmente los convencen y qué fácil pasan por encima del argumento de que son españoles los que la recibirán para consumo humano y que ¡incluso! un porcentaje importante de esos no votan al PP.

Esta entrada no es una invocación al patriotismo, aborrezco los brindis al sol. Es la constatación de la indiferencia y de la falta de confianza de la gente en sí mismos que subyace a todo esto. Los socialistas están encantados fomentando primero y administrando después esta indiferencia y falta de confianza. No espero nada, sólo verlas venir y luego a buscarme la vida. Nada más.

Escrito por Dodgson en: 13 de Marzo 2008 a las 09:20 AM | TrackBack

Comentarios

El nacionalismo y el patriotismo no son lo mismo. Un patriota liberal no puede ser nacionalista porque nacioanlismo y liberalismo son incompatibles. El nacionalismo utiliza la coherción del estado para forzar al individuo a seguir la senda marcada por la "nación" y piensa que son positivos los intervencionismos para "proteger" su cultura y su economía. Eso es el nacionalismo.
El liberalismo razona que todo ello, todo ese nacionalismo, es altamente perjudicial para el individuo y para la sociedad en conjunto. Por tanto un liberal patriota es antinacionalista si de verdad quiere defender a su patria, a su pueblo y a sí mismo.

Enviado por Liberal Hispano en: 13 de Marzo 2008 a las 08:30 PM

En cuanto al votante socialista debería recordárseles lo de cría cuervos que te sacarán los ojos.

Enviado por Liberal Hispano en: 13 de Marzo 2008 a las 08:44 PM

Escribe un comentario










¿Recordar información personal?