8 de Abril 2008
El debate y las dos visiones.
El comienzo de la contrarréplica de Zapatero a Rajoy ha sido espectacular, típicamente socialista, prepotente y totalitaria: tienen la mayoría, el "pueblo ha hablado" y ha dicho que gobiernen ellos. Lo totalitario está en la carencia de matices respecto a los escasísimos límites en el ejercicio del poder y el tono de las frases y afirmaciones. La parte más retórica del discurso ha sido la más clara porque para decir lo que ha dicho no ha necesitado ni una sola mentira ni una falsificación ni una tergiversación. El socialismo entiende así al democracia: la mitad más uno obliga a la mitad menos uno a obedecer, sin mucha consideración al hecho de que muchísimos ciudadanos han escogido otras opciones. El resto es basura socialista, con tergiversaciones, mentiras, falsificaciones y ese autodarse la razón tan repulsivo y tan inevitable en los progres.
Rajoy ha sido muy claro también en la primera parte de su réplica, ha partido de la idea de que los compromisos a la hora de gobernar son necesarios.
En realidad es un diálogo de sordos y es inevitable que sea así. Es que ni que quisieran se pondrían de acuerdo. Es el discurso colectivista enfrentado al individualista y cada uno ha explotado el suyo a la perfección. Yo hace años que no soy neutral porque entendí la basura intelectual que es el discurso de izquierdas, más basura cada día conforme los progres ganan terreno en él, pero tengo clarísimo que el discurso de Zapatero es muy eficaz porque, como vienen diciendo tantas personas, "se lo cree". Y el de Rajoy es eficaz en el otro sentido. Creo que Rajoy es el que elabora el mejor discurso de la derecha.
Es decir, Rajoy con lo que ha dicho jamás convencerá a los de izquierdas pero no perderá ni un sólo votante de derechas. Lo mismo para Zapatero, no perderá votos pero tampoco ganará. A los de izquierdas, las mentiras de Zapatero les parecen estupendas porque para ellos no son en realidad mentiras sino una necesidad del gobernante, del planificador, del ingeniero social en el que han depositado su confianza, un mecanismo para "unir" porque la unidad tiene magia, por lo visto. A los de derechas, los titubeos de Rajoy les parecerán tan inevitables como la vida misma y cualquiera en su lugar tendría esos o más y peores.
Electoralmente las cosas mejorarán para el que gane posiciones en la guerra de las ideas. Eso es lo único que le tengo que reprochar a Rajoy, que por lo que parece no quiere entrar en esa guerra. Los discursos son para los convencidos y los suyos son los mejores, pero para la gente que hay que convencer no hay discurso que valga. Hay que ir con la bayoneta calada contra la primera parte de la contrarréplica de Zapatero a Rajoy y decir "no", decir que un gobernante salido de las urnas no tiene derecho a ejercer el poder por encima de la libertad de los ciudadanos y que el que pretende lo contrario es porque cree que un tío al que no compraría ni un coche usado ni uno nuevo se va a volver capaz y honrado por la magia de los votos y un discurso llorón, empalagoso y falso de "todos juntitos y solidarios" (y el que discrepe, facha).
Comentarios
Tienes razón, La izquierda Española tiene en concepto jacobino de democracia y siempre lo tendrá. en términos de las democracias populares, son democratas: hay un solo poder, el del partido y a el debemos total lealtad. Todo lo demás, la nacion , la libertad etc es cosa secundaria. En terminos de democracia liberal, son antidemocratas.
El problema es cuando hay una derecha que se toma esto como algo normal.
Yo creo que los votos de izquierda se pueden perder en cualquier momento. Tan triste como evidente, en este país hay mucha gente que sólo es capaz de cambiar el voto cuando le rascan el bolsillo.
Recalco lo de cambiar de voto, en lugar de abstenerse. Eso sí, es espectáculo parlamentario al que podemos asistir en esta legislatura no me lo pierdo por nada del mundo