7 de Septiembre 2008

Suicidio asistido.

Es como quiere llamar el ministro del currículum falso, el de sanidad, para ser precisos, a la ley para la eutanasia que está preparando. Hasta lo menos manipulado en el lenguaje que utiliza, "suicidio asistido", es penosamente confuso cuando vamos al detalle de lo que se anuncia y de lo que nos tememos.

Veamos:

“regular los momentos terminales, la muerte digna y el derecho que tiene cualquier ciudadano a decir ‘no quiero ser sometido a esa tortura’”.

La gente usa la palabra "tortura" muy poco cuando se enfrenta a la muerte por una enfermedad terminal. Y lo hace además sin dar categoría a la palabra, con un valor metafórico. Soria cataloga la enfermedad terminal como tortura. No lo es, es una desgracia, un horror, algo muy doloroso, pero no tortura. La elección de la palabra no es inocente, porque donde hay tortura hay torturador y pensemos que ya hay en marcha una ley en Andalucía donde se prevé castigar a un médico dadas las circunstancias. "Ensañamiento terapéutico" lo llaman. Por palabros que no quede. No tenemos por qué pensar que otro sociata como Soria no pretenda lo mismo o peor.

“La gente muere sufriendo. Eso no puede ser”

Este tipo de frases que el socialismo usa con fruición son las peores. Luego se quejan de que les digamos que están en lucha contra la naturaleza humana, pero es que la retórica que usan lo hace pensar. La gente muere sufriendo, les pongas tú asistencia al suicidio, morfina o lo que te dé la gana. Eso es así, morirse es jodido de cojones, ministrillo y tendrás que hablar con Dios o con la santa biología básica para cambiarlo. Es natural que muchos, leyendo esta frase, pensemos que como se deja de sufrir sólo cuando te mueres, las intenciones del ministrillo sean de las de dar pavor.

Pero lo peor de todo es que esta retórica es pura desarticulación del lenguaje para lo que de verdad interesa, la violenta manipulación de los conceptos para convencer a los distraídos de que el estado debe meter las narices en un aspecto más de las vidas de los ciudadanos. Y lo hace ¡en en nombre de los ciudadanos!. Apela a la libertad para jodérnosla:

“El Partido Socialista dice: el propietario de tu cuerpo eres tú. Tú eres quien toma decisiones”

Entonces viene Bernat Soria con una comisión de expertos que estudiará el caso, meterá las narices en el asunto y decidirá. Que no me digan que no es un trile conceptual prodigioso. Por la vía de "tú decides" te meto a una caterva de tíos decidiendo sobre tu asunto.

Pero obviemos eso por un instante y pensemos que no es nada más que el ciudadano que quiere lo que en el fondo no es más que dineros públicos para suicidarse. ¿Seguro que sólo es eso? Entonces volvemos a lo de la tortura y lo de que no hay que morir con dolor que nos hace sospechar que meterán las narices en todos los casos terminales gracias a su comité de expertos. Si no es así ¿para que narices esa retórica de elogio de la muerte en su lucha contra el dolor y las sanciones a médicos por "ensañamiento terapéutico" que tan previsiblemente meterá en la ley?

Oigo a menudo decir cuando se discute sobre la retórica socialista "es una discusión sobre el lenguaje, no merece la pena". Yo diría que es nada menos que una discusión sobre el lenguaje. La tortura a la que someten los socialistas los conceptos no es, repito, inocente. Es requisito previo para manipular al ciudadano y luego para implantar una ley más que meta las narices en nuestras vidas. Sin esa manipulación no lograrían hacer nada y lo saben. ¿Nos podemos imaginar que digan "queremos más control sobre la gente proque queremos que su conducta sea la que a nosotros nos gusta ver"? Es imposible, los tacharían de nazis con toda la razón (lo que lleva a pensar que la diferencia entre ciertas ideologías es el grado de cinismo que atribuimos, tal vez falsamente, a cada una)

Hay algo extraordinariamente ridículo en esto, afortunadamente para los que aborrecemos de la propaganda socialista, aunque, no tan afortunadamente, es siniestro y retrata al socialismo y su esencial tendencia a la carroña. Los voceros del socialismo vienen buscando "casos sangrantes" de enfermos terminales que quieren suicidarse y claman por que el estado les asista en su empeño. Ante esas desgracias la caridad obliga a darles consuelo, dejarlos en paz con su desgracia o, si tan claro lo tienen, explicarles que es peor cologarse de un pino que tomarse unas pastillas. Entonces los progres del frente de la tinta les hacen una entrevista miserable que, por cierto, jamás será calificada de "ensañamiento periodístico" a pesar de lo palmariamente que se están aprovechándose del dolor de una persona desgraciada para unos fines muy distintos de la ayuda a absolutamente nadie, ni al suicida ni, como pretenden, a los futuros suicidas. Es para su puñetera "transformación de la sociedad" y para eso manipulan el dolor de quien haga falta, suicida, viuda o huérfano...

...Me dejaba lo ridículo de esa manipulación: como los casos son auténticos y esas personas quieren, en efecto, morir, no les duran nada porque el protagonista acaba suicidándose sin más ostias. No tienen demasiado tiempo para la estrategia de "caso sangrante" que elevan a la categoría de "caso frecuente". Los progres se quedan a medias en la tarea de ablandar a la gente con un caso patético. Y más aún contra ellos, es el perfecto desmentido de su palabrería sobre el suicidio asistido y el completo desenmascaramiento de la idea criminal de meter las narices en la vida de la gente: si el enfermo quiere morir, le importa un pimiento el puñetero estado con sus comités de expertos y si no quiere morir ese comité de expertos es lisa y llanamente un mecanismo del estado para matar gente.

Escrito por Dodgson en: 7 de Septiembre 2008 a las 11:17 AM | TrackBack

Comentarios

Ahora que el paro repunta... lo del suicidio, ayudado por el gobierno, es una forma de acabar con el sufrimiento de los parados y mejorar las estadísticas.

Enviado por Miguel en: 7 de Septiembre 2008 a las 12:06 PM

Utilizo tu post para un post.

Enviado por Ignacio en: 7 de Septiembre 2008 a las 12:53 PM

Me parece el mejor invento para frenar el gasto en la Seguridad Social.
Cuando Bismark invento la seguridad social obligatoria ningun obrero pasaba los 60 años.
Hoy dia la edad media de fallecimiento esta en los 80.
Algo debia inventar el Estado por nuestro bien.
No me gustaria ser pobre viejo y español y caer en las manos de un medico de la SS.

Enviado por jashondo en: 7 de Septiembre 2008 a las 01:29 PM

Gracias, Ignacio.

Enviado por dodgson en: 7 de Septiembre 2008 a las 01:37 PM

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