13 de Abril 2009
Los insultos.
No es que me extrañara que mucha gente de la derecha se pusiera de seguidor de la consigna "Losantos insulta", es que no acababa de entenderla. Claro que estas cosas, "cuanto más las entiendes, menos las comprendes", pero tenemos la resignación cristiana para consolarnos.
Mentir, como han mentido muchos en la derecha respecto a los "insultos" de Losantos se debe a dos motivos. Primero, no hay en realidad insultos ni a los obispos ni a nadie de la derecha. Lo que hay es muchísimo peor, es un profundo desprecio, nada disimulado. A los obispos en general, muchos de ellos sin duda gente de buena fe, les dedica algo así como estas palabras: "¿queréis Radio María? ¿una radio que no moleste a nadie? ahí tenéis sus cifras de audiencia...", para transmitir el mensaje cristiano, se entiende. No sé qué cara pondrán los obispos, pero no creo que les siente bien. Es bastante frustrante y, a mi juicio, es la que motiva muchas de las acusaciones de "chulería" de Losantos por parte de la gente que se ve en la obligación de "decir algo al respecto". Yo creo que no es chulería, es más bien decir "no voy a cambiar porque no puedo, elegid". Luego, a la derecha encarnada por Rajoy y Gallardón, dejando bien claro esta vez el destinatario, los acusa directamente de no tener principios. Aquí sí que sabemos qué han replicado y no les gusta nada, no porque tengan principios sino porque el que no los tiene prefiere que se lo califique de otra manera, tal vez "centrismo". Desde los dos lados es evidente que lo que les molesta es que no obedezca y él les responde con desprecio (chulería, naturalmente es la percepción del que "manda"). El desprecio no motiva nada a gente como esta, acostumbrada a recibirlo gratis de, por lo menos, media España ciudadana y cuatro quintos de la España mediática, pero es que ese desprecio tiene demasiada base: se fundamenta en el célebre memorión de Losantos y la capacidad para convertirlo en citas terroríficas de las palabras de los que pretenden "enderezarlo". Despues de estas razones está la estupidez propagandística de la derecha en su totalidad. No se les ocurre otra cosa que usar una campaña emprendida por la izquierda contra Losantos, la del "insulta mucho". El que el desprecio lo sufra el común de las personas como un insulto les parece bien para pasar directamente al "insulta". Bueno, creen que los progres les han hecho el trabajo y lo único que tienen en realidad es una idea difícil de sostener con la que montarse aburridos sofismas.
Este asunto me parece lamentable. No es el tema ir o no contra unos principios, que en absoluto son incompatibles con lo que sostiene Losantos, sino que hay quien quiere mandar en donde no debe. Todo esto viene a demostrar que hay muy pocas alternativas y que la libertad está muy mal vista por la derecha y por la izquierda. No es que la COPE no tenga derecho a contratar y dejar de contratar, es que lo hace por malos motivos, cediendo a la creencia de que la opinión requiere tutela antes que réplica, que necesita de guión antes que de razones claramente expuestas. Los progres, gracias a esa derecha alucinada que espera "heredarle el estado a la izquierda", están encantados, ahora la opinión de la COPE va a tener tutela desde la derecha, es decir, la derecha se quedará con muchísima menos capacidad de réplica en el debate general. Bueno, Radio María ¿no?
PS. No estoy seguro de que Losantos se haya referido a Radio María y más bien creo que era Radio Estel, del Arzobispado de Barcelona. No cambia lo dicho aunque tiene cierta importancia, Losantos sostiene que en Cataluña precisamente se ha completado la "doma de medios" de comunicación que quieren algunos para el resto de España con el resultado de que a la iglesia catalana, simplemente, no la oye nadie de dentro de Cataluña.